Miércoles 21 Noviembre 2018

Este pasado domingo 14 de octubre, vigesimoctavo del Tiempo Ordinario tuvo una característica especial, de gozo para la Iglesia en Bolivia, pues recibimos la canonización de Nazaria Ignacia, situación también destacada en la celebración presidida por Mons. Oscar Aparicio en la Catedral de San Sebastián.

Mons. Aparicio expresó su alegría por este hecho tan importante para la Iglesia, pues tenemos a la primera santa en Bolivia. Refiriéndose con ello, en su homilía, al llamado que el Señor nos hace en el Evangelio. Destacó que estamos llamados a ser un seguimiento radical del Señor, pues no basta ser religiosos para ser verdadero discípulo y misionero del Señor sino es una invitación a dejarlo todo y compartirlo con los pobres.

Este llamado de Jesús loa ha escuchado Nazaria Ignacia, es con ello a que todos estamos llamados a la Santidad, y es más, todos podemos ser santos, también en esta tierra boliviana. Junto a ello Mons. Oscar destacó los aspectos más importante de la primera santa en Bolivia.

Video y texto de la homilía.

Nuestra mayor y grande alegría de la celebración de la canonización de Nazaria Ignacia March- Estamos muy acostumbrados a llamarla beata. Va a tomar un tiempito todavía está llamarla santa; porque es un poco así. A veces es cuestión también de costumbres.

Y qué bueno que de aquí en adelante nosotros, cuando nos dirigimos a Nazaria Ignacia, nos dirigimos como Santa Nazaria Ignacia.

Un regalo para nosotros, una muestra sobre lo que viene a ser también nuestro llamado a la vocación. De hecho hermanos la palabra de Dios, hoy día, sabemos que estamos haciendo un camino hacia concluir el año litúrgico, estamos todavía en este tiempo ordinario y habíamos anunciado que hace domingos atrás entrábamos en un proceso de que Jesús va mostrando, desvelando su identidad es decir, quién es Él y el para qué aparece o nace en este mundo.

Y por otro lado es una etapa de formación de sus discípulos. El Señor les va enseñando constantemente el cómo se necesita ser discípulo misionero, hoy también en este mundo, y nos lo dice también a nosotros.

Por eso cuando hablamos de la santidad, hablamos de una vocación y un llamado que Dios nos hace a todos nosotros, es algo común a todos nosotros. Todos estamos llamados a ser un camino de santidad. Si tenemos algunas muestras concretas que son llevados a los altares, en realidad es también la muestra para nosotros que el Señor nos llama a seguirlo radical y totalmente.

Hoy el señor enseña a sus discípulos qué se trata de esto, no sólo el cumplir los mandamientos. No sólo se trata de hacer este seguimiento radical de esa manera es decir siendo muy religioso. Se trata también de entregar toda la vida en la construcción del Reino de Dios. Se trata de seguir a Jesús también en lo sencillo en lo práctico es decir, vendiendo los bienes y dándoselo a los pobres.

En este seguimiento radical es tener al único bien como a Dios mismo en nuestros corazones y en nuestra vida, así es este seguimiento.

Por eso hermanos creo que hoy la palabra es demasiado apropiada también para lo que estamos celebrando: Nazaria Ignacia que dedica su vida total y plenamente a la atención a los pobres y realizado aquí en nuestra tierra boliviana. Sus hijas, algunas de ellas están acá las Misioneras Cruzadas de la Iglesia, muchas otras están en Roma como en otras diócesis, porque ha sido fructífera esta obra de Nazaria Ignacia y se han expandido por todo el mundo, anunciando el Evangelio.

Pero fundamentalmente está este carisma de anuncio y construcción del Reino de Dios, de una atención privilegiada a los más pobres, a los más sencillos. Me gustaría por tanto muy brevemente aunque ustedes lo tienen en las hojitas dominicales, algo de la biografía de Nazaria Ignacia, simplemente es resaltar algunos aspectos.
Ella nace el 10 de enero de 1889 en Madrid, España, en el seno de una familia obrera. Vean que nace hacia finales del siglo 19. Sus padres fueron José March y Nazaria Mesa. En 1912, como su primer destino, fue enviada a Oruro donde se dedicó durante 12 años al cuidado de los ancianos. Ella siente la vocación, el llamado, entra a la comunidad del cuidado de los ancianos desamparados, esta comunidad que también la tenemos aquí en Cochabamba. Es enviada aquí, a Bolivia. Pasa estos años en Oruro en dedicación sobre todo a los más pobres.

En 1920 mientras realizaba sus ejercicios espirituales, sintió la vocación a fundar una nueva congregación religiosa, con el fin de llevar el estandarte de la cruz. De esa manera el 16 de junio de 1925, inicios del siglo 20, sale de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y funda la congregación de Misioneras de la Cruzada Pontificia.

Pues en palabras de la misma fundadora, sus religiosas tenían que emprender una cruzada de amor en torno a la Iglesia, una atención particular hacia los pobres, pero también una atención particular a la construcción del Reino de Dios al interno de la Iglesia. De hecho tienen como también, por decir así, como un voto, un cuarto voto de la atención al clero diocesano. Y tenemos tantísimos testimonios de estas hermanas nuestras, de esta comunidad, de esta atención privilegiada también al clero diocesano en las distintas jurisdicciones de Bolivia.

El Papa Juan Pablo II la declara Venerable el primero de septiembre de 1988, el mismo Pontífice la beatificó el 27 de septiembre de 1992, en el contexto del quinto centenario de la Evangelización de América. Por eso se convierte en la patrona de las misiones.

Si ustedes recuerdan el VºCAM, el Congreso Americano realizado en Santa Cruz, hace pocos meses, ha tenido como patrona a Nazaria Ignacia. La cruz misionera que ha sido llevada por todo por todo el territorio de Bolivia ha tenido también algo fundamental, la presencia de la reliquia de la santa.

El 19 de mayo del 2018 se anunció que el Papá francisco canonizaría a Nazaria Ignacia el día de hoy, 14 de octubre de 2019.

Queridos hermanos y hermanas nos alegra profundamente esto que puede acontecer también en la Iglesia en Bolivia.

Quisiera antes de terminar, anunciar también, que dentro de unos pocos días o unas pocas semanas queremos volver a reunirnos acá para celebrar esta alegría profunda de la canonización.

Normalmente cuando hay una canonización o una beatificación se hace normalmente una causa, se lleva una causa de un posible milagro que ha podido hacer la beata o la santa. Este inicio o el proceso, se ha iniciado aquí en Cochabamba; y ha sido llevado también en esta Arquidiócesis. Por tanto digamos que también nos alegramos mucho, porque esta causa y esta posibilidad también de camino de reconocerla santa lo hemos tenido también nosotros como partícipes, como iglesia aquí en Bolivia y Cochabamba.

Agradecemos entonces también a las misioneras cruzadas de la iglesia, agradecemos a esta Arquidiócesis de Cochabamba, agradecemos a todos sus fieles. Por eso es importante y bueno que nos volvamos a encontrar más tarde también, cuando nuestras hermanas retornen de Roma, que hoy están ya en plena fiesta.

Y además anunciarles que dentro de esas semanas podremos también destacar la otra figura, de una laica, profesora, la Venerable Virginia Blanco, que está en proceso de beatificación y esperamos que esto se pueda realizar. Y es pero eso, tengo la esperanza en el corazón que dentro de algunos meses también podríamos estar proclamando a Virginia Blanco como beata en Nuestra Iglesia de Bolivia y aquí en Cochabamba.

Carta Pastoral 2017

pcp

Video destacado

Radio Arquidiocesana San Sebastián

 

El Santo Padre