Sábado 20 Octubre 2018

"Vida de fe" Jorge H. Quiroga Oblitas

Si hacemos un análisis de la realidad en la que se debate la humanidad, donde por cierto, como país estamos incluidos, no es difícil comprender que todos los males por los que se atraviesan, no se curan ni se curaran con cambios de políticas o de leyes, económicos ni culturales ni tecnológicos. Tenemos que reconocer que el responsable, no es la sociedad en su conjunto, sino simplemente el hombre como célula primera de la humanidad.

Entonces hay que concentrar la atención en la recuperación del ente humano, en sus dos dimensiones, la humana y la espiritual.

El camino recorrido hacia la perfección es el progreso, la distancia recorrida la civilización, para ello, hubo enseñanzas que tenemos que restaurar, como la moral y la formación en los valores.

¨Lo que más eficazmente contribuye a la prosperidad de un pueblo es la probidad de costumbres, la rectitud y el orden en la constitución de la familia, la observancia de la religión, la justicia, la moderación y equidad¨.(Encíclica R:N:)

Todos los sistemas actuales se han corrompido, frente a la fragilidad del hombre, entonces la sociedad necesita ser re-encausada desde sus cimientos.
Comencemos analizando que en todos los tiempos y lugares, las leyes no son otra cosa sino los preceptos y enseñanzas del cristianismo. Si nos ponemos a revisar su contenido todo deviene de los mandamientos de la Ley de Dios: No robar, no matar, no mentir, no dar falsos testimonios, no codiciar los bienes ajenos, honrar a los padres, no cometer adulterio, etc. y sobretodo reconocer al Ser Supremo y así, todas las leyes con diferentes matices reflejan estas enseñanzas milenarias y los que se apartan de ellas…se consideran delitos que son sancionados por las Leyes humanas.

Hemos perdido, por falta de instrucción moral, el temor hacia el Ser Supremo y cuando se pierde esto, se pierde también la noción de respeto a las leyes humanas, ya que no importaría a escondidas infringirla si nadie se dará cuenta. Si no hay el principio moral y el temor al Ser Supremo no hay conducta humana recta, no hay leyes humanas sin principios morales que las respalden para su cumplimiento.

Después de estas consideraciones empecemos hablando del hombre.

El ser humano está compuesto por una parte espiritual y otra material, somos una sola ¨unidad¨ tanto materia como espíritu y vivimos en ese plano, teniendo que atender ambos aspectos de nuestra vida, por ello es indispensable la formación completa, tanto en lo espiritual como en lo material o humano.

Las normas morales y desarrollo espiritual son enseñadas por la religión, pero las normas de conducta del hombre en medio de la sociedad, deben ser desarrolladas a la luz de las enseñanzas de la religión por los mismos hombres y a través de sus instituciones ¨civiles¨

Conseguir el desarrollo armónico en sus dos aspectos el espiritual y material es lo que la religión católica define como ´Una Forma de Vida¨ que por un lado busca la perfección espiritual para su salvación y por otro lado debe considerar las necesidades materiales del ser humano.

Partiendo de estas premisas, procuraremos llegar a comprender la definición de la Iglesia Católica de ´Una Forma de Vida¨ que todo cristiano debe practicar, a través del desarrollo de las enseñanzas olvidadas, que las iremos recordando.

Carta Pastoral 2017

pcp

Video destacado

Radio Arquidiocesana San Sebastián

 

El Santo Padre