Sábado 22 Septiembre 2018

Este domingo décimo primero, del tiempo Ordinario, la Palabra de Dios nos invita a encontrar y hacer presente el Reino de Dios, en medio nuestro, en aquellas cosas que son sencillas y pequeñas.

Mons. Oscar Aparicio, en la Eucaristía Dominical presidida en la Catedral de San Sebastián se refirió a esta invitación, que el Señor a través de su Sagrada Escritura realiza. Mencionó que estamos todos invitados a ser parte de este Reino de Dios y hacerlo presente. Con ello se debe ver que Dios está presente en las cosas cotidianas, en la vida misma, en lo sencillo.

El Arzobispo destacó que como seguidores del Señor debemos discernir aquello que el Señor nos pide y no buscar intereses personales que hacen incluso que la justicia este de lado de algunos y haga daño a otros. Destacó con esto que la Iglesia debe seguir el mandato del Señor, de estar con los que sufren, con los pobres.

Junto a esto se refirió a la alegría de la Iglesia en Bolivia por el nombramiento del Cardenal, un hombre que hizo Iglesia, cercano a los pobres y los humildes. En este sentido expresó su cercanía y unidad con él.

Video y Texto de la Homilía.

A modo de recuerdo, en nuestro camino de seguimiento al Señor, y la Palabra que la liturgia nos propone constantemente, habría que tener algunos aspectos importantes previos a lo que hoy también el Señor propone a través de su palabra del Evangelio.

En primer lugar está todo este hecho grandioso de parte de Dios que interviene en la historia del ser humano; porque yo se ha manifestado de una manera muy claramente, en el sentido de darnos una alianza. La iniciativa parte de él y nos anuncia la buena y gran noticia, hacia dónde nos dirigimos, cuál es nuestro camino en este mundo, de dónde venimos y a dónde vamos, por tanto. O es el mismo hecho de que somos hijos e hijas de dios amados por Él mismo y es un Dios que interviene por tanto en nuestra vida, que interviene en esta historia, que le interesa lo que nos está pasando, nos mira con ojos misericordiosos, amorosos.

No solo nos ha creado en su corazón, no solo somos salidos de las entrañas del mismo Dios, sino que Él también conduce nuestros pasos. Y la gran noticia entonces que hemos podido vivir, también en lo que sea nuestro camino incluso este año en la pascua del Señor, la gran alegría de que nosotros no estamos camino a la tumba y a la muerte sino más bien a las resurrección y la vida, hay que tomarlo en cuenta también ahora.

Por otro lado la palabra que hemos estado anunciando aparte de que este Dios nos tiene en sus manos y exige de nosotros una respuesta; está el hecho, también, que Dios se manifieste en este mundo de muchas formas: nos ha hablado a través de los profetas, nos habla a través de signos y señales, nos habla a través de la vida misma. Y en realidad la mayor y grande revelación de Dios está en Jesús que ha pasado en este mundo haciendo el bien, cercano a los pobres, a los pecadores, anunciando esta es este Evangelio, la alegría del Evangelio como dirá hoy también el Papa.

Dios se manifiesta de muchas maneras, también en la vida cotidiana, en lo sencillo, en aquello que acontece en nuestro diario vivir. Por tanto no es que necesitamos solamente expresiones extraordinarias; si no estamos llamados a descubrir, así como Elías, a descubrir la presencia de Dios en lo ordinario, en lo cotidiano, en lo sencillo en lo que acontece todos los días. A lo mejor en el saludo a un no hermano, en el cuidado de un anciano, en la atención a los otros hermanos necesitados, ya sea con los migrantes, el poner y anteponer primero al ser humano antes que la ley, el hacer posible que incluso estas leyes puedan ser aquellas que buscan el bien común. En fin en lo cotidiano, en lo ordinario, en la vida misma, en la sencillez, Jesús o Dios Padre también se presenta y sobre todo los más sencillos.

Vean hermanos esto es importante porque en realidad lo que hace Jesús, hoy, con nosotros, o lo que nos propone es justamente la presencia de este Reino de Dios. No lo define, sino dice que la presencia del reino de Dios, así como el Evangelio, son una realidad en nuestro mundo y está muchas veces expresado en lo sencillo, como es el caso de esta pequeña semilla que crece, como es el caso de este sembradío que crece sin que nosotros nos demos siquiera cuenta. Nos presenta a través de parábolas, es decir Jesús saca los hechos de la vida, lo cotidiano de la vida para explicarnos lo que es este Reino de Dios; o como fundamentalmente es descubrir este Reino de Dios y contribuir qué crezca el Reino de Dios en medio de nuestro mundo.

Por tanto hermanos hay dos cosas que es como propuesta fundamental también este domingo para nosotros: Primero, saber que Jesús nos irá explicando, durante todos estos otros domingos también, nos irá explicando su presencia, sus revelaciones, su manifestación, su presencia en medio de nosotros. Nos irá explicando el cómo construir este Reino de Dios, a través de la vida cotidiana, de estos ejemplos. Por tanto necesitamos estar atentos.

Los próximos domingos hablará del Reino de Dios en comparaciones en, parábolas, sacando lo cotidiano de la vida para explicar lo que en realidad del señor nos está queriendo decir.

Segundo aspecto que hay que tomar en cuenta es el reino de Dios. Dios reina y si reina también en este mundo y se manifiesta en este mundo y si este reino de Dios crece también aunque nosotros no nos demos cuenta, así es como esta semilla, o si este reino de Dios aunque en lo pequeñito después es la proyección a lo más grande; si es una semillita de mostaza después se convertirá un campo grandioso. Por tanto este reino de dios que está presente y Dios lo conduce y lo construye en este mundo, también nos toca a nosotros.

Amadísimos hermanos busquemos en primer lugar de encontrar este Reino en nuestra vida, en nuestra sociedad. A Nosotros los creyentes, católicos, se nos encomienda algo fundamental: el discernir el ver la voluntad de Dios, para qué Dios se hace presente en este mundo y cómo se manifiesta en su reino, que es un reino de paz, de caridad, de justicia, de solidaridad. Y aunque se anteponga a tantas otras cosas que parecen presentes más fuertemente en este mundo, por ejemplo la división, por ejemplo la violencia, por ejemplo el egoísmo, por ejemplo procesos que importan más que todo para ir contra otros hermanos y se salta cualquier tipo de ley.

Se nos ha dado la capacidad de escuchar a un Dios que está presente y que va construyendo un reino de paz, de justicia, de amor, de caridad, de solidaridad y se nos invita a contribuir a este Reino de Dios. En lo cotidiano, en la vida en lo que nos toca a nosotros vivir aquí en este lugar, en Cochabamba, en esta sociedad, entre nuestras familias. En Cochabamba diríamos en el Cercado y en Quillacollo y en la Zona Sur y en todo lugar que se hace presente también este reino de Dios.

Les invito pues entonces hermanos a que cojamos esta palabra y que de alguna manera sigamos también lo que el mismo Papa nos va planteando. Porque el Papa es alguien que nos va diciendo: la iglesia debe salir a los más cercanos, la iglesia debería estar con aquella posibilidad de discernir dónde está Dios, en lo sencillo y que lo anuncia a los demás. La iglesia debe construir este Reino de Dios.

Somos por tanto también protagonistas en este mundo, de aquello que el Señor nos está proponiendo y la doctrina del Papa también hoy nos está invitando a hacer lo mismo, en la cercanía a los más pobres, a los sencillos. De hecho si vemos que el espíritu de haber nombrado al nuevo cardenal para Bolivia, Monseñor Toribio Ticona es justamente en este sentido, ha guiado al Papa, sobre todo en este nombramiento, al que le agradecemos profundamente, sobre todo la vida de un hombre sencillo, humilde, que está presente también; por toda la trayectoria que ha tenido de atención a los pueblos, sobre todo, aimaras y quechuas.

Que el Señor, por tanto, nos ayude también a nosotros y a través de nosotros siga construyendo el reino de Dios.

Amén

Carta Pastoral 2017

pcp

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