Domingo 17 Diciembre 2017

Concluyendo la Jornada de Evaluación y Programación, el sábado al caer el día, se celebró la Santa Eucaristía en acción de gracias por el encuentro y pidiendo la iluminación del Espíritu para continuar con el camino pastoral rumbo al 2020.

Celebrando, ya, la Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo, Mons. Oscar Aparicio, quien presidió la Santa Misa, invitó en su homilía a poder reconocer en Dios al Pastor de nuestras vidas, y dejarnos guira por Él. Pues es quien nos cuida, nos acompañan, nos fortalece y nos une como su cuerpo místico. Pidió vivir la misión pastoral en la unidad, en el trabajo común para hacer presente ese reino de Dios entre nuestros hermanos. Que seamos instrumentos para llevar la salvación a una sociedad tan alejada de Dios.

Homilía de Mons. Oscar Aparicio, Misa de clausura Jornada de Evaluación y Programación

Cristo es el Rey. Reconocer que Él es el fundamento de toda la creación. Que de alguna manera Pablo está anunciando, existe un plano de salvación de parte de Dios. Y esta historia de Salvación, lo que hace, lo que crea, lo que conduce, lo que hace de este universo con la creación está en vista justamente a que Cristo reine no solo en este mundo, sino en el universo entero. Esto es lo que primero proclamamos nosotros como Iglesia, como discípulo misioneros del Señor.

Lo segundo que nos viene muy bien es ver este hecho de ver esta hermosa figura que aparece Antiguo Testamento de Dios como buen Pastor. Yo creo que es una de las imágenes más bellas imágenes, hay muchas imágenes, llamadas así, vétero-testamentarias, de los que es Dios y su Iglesia. Dios ha querido constituir a una Iglesia como rebaño, como pueblo de Dios, como cuerpo místico del Señor, como la esposa, con muchos otros detalles. Pero ese hecho, de decir la Iglesia como discípula, los nuevos discípulos del Señor. Son este rebaño, se refiere también a nosotros. Tenemos al buen Pastor, alguien que nos ama.

Es la imagen de Jesús en medio de nosotros que nos cuida, que nos convoca que nos sana, que guía nuestros pasos, que nos perdona, que tiene misericordia, que nos ha mirado los ojos y nos dice ven y sígueme. Nos invita con la radicalidad del evangelio. Hace experiencia en nosotros, habita en medio nuestro, se pone con nosotros, es como este buen Pastor. Y si lo hemos experimentado así, seremos eternamente discípulos, conviene ser eternamente discípulos. Él es nuestro maestro, Él es nuestro Señor, a Él nos debemos. La profunda alegría que podamos vivir o experimentar es porque Cristo vive en nuestro corazón. Porque es este Buen Pastor, está con nosotros, que nos mima, que nos cuida. Y es este Buen Pastor que hay que dar a conocer a los demás. Por eso somos apóstoles, por eso somos misioneros. Creo que es una conclusión bellísima para nosotros.

Si anunciamos a Cristo Rey del universo, lo anunciamos porque en primer lugar, somos aquellos que hemos experimentado el amor de Dios. Tenemos a Cristo que da serenidad a nuestros pasos. Nos da certeza de que nuestro futuro no es en vano, no es el vacío. Nuestros esfuerzos de poder a anunciar el Señor, dando a conocer a los demás, no está en vano. Somos instrumentos, somos aquellos que dan conocer a los demás porque lo tiene en el corazón. Esta es nuestra misión, que este Reino en este mundo, se instaure.

Vemos que el evangelio habla de cosas tan concretas, de anuncios tan concretos. Si nosotros estamos con este objetivo de tener una Iglesia comunión, este rebaño comunión. Que sea un signo de salvación para nuestra Cochabamba, significa que nuestros afanes también van a tener que ser, que su Reino sea conocido y que se construya acá en nuestra Arquidiócesis, en medio de nuestros jóvenes, de nuestros niños, en medio de nuestras familias que se debate entre angustias, tristezas y éxitos. Entre nosotros tenemos nombre y apellidos, porque somos personas concretas. Somos parte de este rebaño.

Y si la salvación, hermanos, llega atravesó de Cristo, al igual que Cristo, nosotros seamos capaces de estar dispuestos a dar la vida para que otros tengan vida. Es la imagen del Buen Pastor, es la imagen de Cristo. Lo que está anunciando el Apóstol ahora, es claramente esto. Aunque el Evangelio hace la diferenciación de los benditos y los malditos, a veces uno dice donde estaré. A lo mejor tentativamente se ponen del lado de los buenos y al enemigo lo ponen del otro lado.

Aquí se trata de algo más serio, más importante, que la salvación, la resurrección. Cristo llegue a todo ser humano. Y esto es nuestra misión, y si no podemos anunciar o que nuestros afanes no han llegado a tal punto, que en nuestra entrega, que nuestro configurarnos con el Señor, ayuden a nuestra Iglesia. Por eso hermanos nuestros afanes pastorales los podemos ofrecer por el bien de nuestra Iglesia. Porque esto también es verdad, nuestro diario morir contribuye también a la redención de nuestros hermanos.

Les quiero entonces animar hermanos, terminemos bien este año, iniciemos el próximo, porque así fue la idea de esta jornada, evaluación, cuando uno ve atrás ve, cuanta cosa no hemos hecho, siempre nos arrepentimos. La evaluación tiene esta característica, y si somos derrotistas peor todavía. Pero nos proyectamos hacia delante. Que de verdad seamos discípulos misioneros, parte de esa grey que el Señor nos ha convocado para estar con Él. Y que Cristo reine en medio de nuestro corazón y en nuestro mundo. ¡Amen!

Carta Pastoral 2017

pcp

Video destacado

Radio Arquidiocesana San Sebastián

 

El Santo Padre

21291193 1578820515513689 1493237507 n

21269628 1578820512180356 456139167 n