Miércoles 26 Julio 2017

Se conoce como Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) a un movimiento cristiano surgido en Brasil de organización de grupos relativamente pequeños de personas que se reúnen para leer la Biblia y otros textos religiosos, reflexionar sobre los mismos y llevar adelante acciones caritativas y solidarias.

El movimiento surgió en la década de 1960 y tiene un fuerte carácter popular, con amplia presencia en las áreas más desfavorecidas económicamente y las favelas. La participación en las comunidades es abierta a todo el pueblo de Dios. Es impulsado por varias iglesias, como la Católica, Metodista, Presbiteriana y Luterana. El movimiento está relacionado con las reformas religiosas impulsadas por el Concilio Vaticano II (1962-1965) y la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano realizada en Medellín en 1968, y ha sido considerado uno de los antecedentes de la Teología de la liberación.

Las CEBs vinculan el compromiso cristiano con la opción por los pobres, la lucha por la justicia social y participan en la vida política asociadas a movimientos sociales y partidos políticos. Uno de los principales teóricos del movimiento es el ex sacerdote brasileño Leonardo Boff. En el año 2000 existían cerca de 70 mil comunidades eclesiales de base en Brasil, según datos del Instituto de Estudios de la Religión (ISER) de Río de Janeiro,1 en las que participan aproximadamente 1,8 millones de personas (Wikipedia).

Para P.Gregorio Iriarte las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs.) tratan de reactualizar las características y el dinamismo de las primeras comunidades cristianas, tratando de adaptarlas a los tiempos actuales. Las CEBs. nacen inspiradas por la teología renovada del Concilio Vaticano II, por Medellín y Puebla. La Iglesia las considera como focos de liberación y el ambiente propicio para el surgimiento de nuevos ministerios laicales.

Las C.E.Bs. Algo antiguo y algo nuevo. Se entiende por Comunidad Eclesial de Base (C.E.Bs) un grupo pequeño en el cual sus integrantes se conocen, comparten su vida, celebran su fe y se ayudan mutuamente a vivir plenamente su compromiso en la construcción del Reino.

La Iglesia es el Pueblo de Dios y en cada momento histórico va descubriendo e implementando nuevas formas de organización que ayuden a interiorizar los valores evangélicos, ofreciendo una respuesta a los signos de los tiempos.
Las C.E.Bs. Una actualización de las primeras comunidades cristianas. Las Comunidades Eclesiales de Base reproducen, en cierto modo, la estrategia pastoral de la Iglesia primitiva y algunos rasgos de la primera evangelización latinoamericana. Ellas quieren ser la expresión actualizada más parecida a las primeras comunidades cristianas descritas en los Hechos de los Apóstoles:
“Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la convivencia, a la fracción del pan y a la oración… Todos los creyentes vivían unidos y compartían todo cuanto tenían. Vendían sus bienes y propiedades y se repartían de acuerdo a lo que cada uno de ellos necesitaba” (Hch. 2, 42-46). “La multitud de los fieles tenía un solo corazón y una sola alma. Nadie consideraba como suyo lo que poseía, sino que todo lo tenían en común.

La experiencia latinoamericana de las Comunidades Eclesiales de Base brota de la renovada eclesiología del Concilio Vaticano II. Dice el Concilio: “La Iglesia avanza con toda la humanidad, experimenta la suerte terrena del mundo y su razón de ser es actuar como fermento y alma de la sociedad” (GS. nº 40).

Las Comunidades de base “surgen y se desarrollan en el interior de la Iglesia, permaneciendo solidarias con su vida, alimentadas con sus enseñanzas, unidas a sus pastores. Nacen de la necesidad de vivir todavía con más intensidad la vida de la Iglesia o del deseo de una dimensión más humana que difícilmente pueden ofrecer la comunidad eclesial, sobre todo en las grandes ciudades contemporáneas que favorecen el anonimato y la masificación… Se quieren reunir para escuchar la Palabra de Dios, para los sacramentos, el ágape fraternal de las personas que la vida misma encuentra ya unidas en la lucha por la justicia, la ayuda fraterna a los pobres, la promoción humana”… (Pablo VI. E.N. n. 58).

La doctrina de PUEBLA sobre las CEBs. es muy rica y abundante: Extractamos algunas ideas al respecto:
– Las CEBs. son “puntos de partida en la construcción de una nueva sociedad”.
– “Focos de evangelización y motor de liberación y desarrollo”.
– “Expresión del amor preferente de la Iglesia por el pueblo sencillo”.
– Las CEBs. “explicitan la vocación de comunión con Dios y con sus hermanos”.
– “Ofrecen posibilidad concreta de participación en la tarea eclesial y en el compromiso transformador del mundo”.
– En las CEBs. “se expresa, valora y purifica la religiosidad popular”
– “Esas pequeñas comunidades son esperanza de la Iglesia” y “ambiente propicio para el surgimiento de nuevos servicios laicales”.
_ “Ellas promueven un compromiso mayor con la justicia en la realidad social de sus ambientes”
– La CEB es una comunidad de fe, esperanza y caridad, celebra la Palabra de Dios en la vida, a través de la solidaridad y el compromiso con el mandamiento del Señor y hace presente y actuante la misión de la Iglesia”(Puebla ns. 641, 642, 643 y 629).

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